Cuando se asume el compromiso de adoptar un animal, se adquieren responsabilidades y obligaciones. La Ley de Protección a los Animales de la Ciudad de México señala que un animal en adopción es aquel en condiciones de ser entregado a otra persona para que esta asuma la responsabilidad de su cuidado.

Al respecto, la Organización Internacional de Sanidad Animal (OIE) refiere que la propiedad responsable de un perro o un animal es cuando una persona acepta y se compromete a cumplir una serie de obligaciones provenientes de la legislación vigente, encaminadas a satisfacer las necesidades conductuales, ambientales y físicas de un animal; así como a prevenir los riesgos (agresión, transmisión de enfermedades o lesiones) que pueda presentar para la comunidad, para otros animales o para el medio ambiente (2019 © OIE - Código Sanitario para los Animales Terrestres).

Finalmente, la propia Ley de Protección a los Animales de la Ciudad de México, señala como “actitud permanente y de respeto para los animales”, todas y cada una de las disposiciones, contenidas en dicha ley y en otros ordenamientos análogos, con disposiciones normativas, para evitar el dolor, la angustia o el desamparo, durante su propiedad, posesión.